Me lo contó mi
amiga de Ucrania. Todo esto pasó en un autobús volviendo del centro de la
ciudad a su casa. Por supuesto iba lleno de gente con sus bolsos, mochilas, abuelas
con sus cestas enormes de comida, como si no tuvieran el mercado al lado de
casa. Pero como otras dicen que es más barato comprar en el mercado mayor del
centro, pues una legión de ellas ocupan el autobús entero, junto con la gente
que va a trabajar a estas horas. Parece que piensan, que si no van por la
mañana se quedaran sin su compra, ni que estuviésemos en la guerra. Pero no las
juzguemos, así son de entrañables y quién sabe, a lo mejor algún día seré igual
que ellas…
Bueno, pues en
este autobús le tocó ir a la madre de mi amiga. Estaba volviendo de casa de
unos amigos, con una caja de vino que le regalaron y su bolso lleno como
siempre de un montón de cosas innecesarias. Ya sabéis cómo somos las mujeres,
siempre cogemos de todo por si a caso, y nunca lo utilizamos para nada, así que
el bolso pesa cada vez más y más. Pero ¿y si algún día nos será útil alguna de
las cosas de su interior?, eso nunca se sabe)))…
Pues la mujer
puso la caja y su bolso en el suelo junto a sus pies. Iba como siempre distraída
en sus cosas, y, sin esperarlo, notó un movimiento extraño y un pequeño ruido provenientes
del interior de su bolso. La madre miró hacía abajo y vio dos brillantes ojitos
y la punta de una cola. Gritó con una fuerza enorme y su bolsa inmediatamente
fue lanzada a la mitad del autobús. Durante el vuelo, todo el contenido
reservado durante años, se desparramó por todo el autobús. La gente muy
asustada también empezó a chillar y se amontonaron en la cabina del conductor.
La madre, por alguna razón, apareció en el sitio del conductor (será la
adrenalina o algo de eso). Mientras, del bolso salió un pequeño ratón de campo
e hizo un ruidito, dando a entender que él también se había asustado. Viendo
todo el panorama, por fin se despertó su joven dueño. Desabrochó su abrigo y
metió a su pequeño animal dentro.
Lo más
importante de todo esto, es que el signo del horóscopo chino de la madre
también es rata. Pero tiene miedo de sus propios compañeros…
La pobre,
después de esta historia, va en el autobús con la cabeza agachada, por si la
reconoce alguien…
Le conté esta
historia a Rosaura y se animó a sacar esta nueva colección de bolsos. Os
presento los primeros de la serie. Como veréis, son reciclados. Uno de ellos de
un pantalón vaquero y el otro de una bolsa grande muy original.
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